lunes, 4 de agosto de 2014

¿ Dónde estará mi perro?

 
Hoy nos ha ocurrido un suceso que por su situación y analogías nos recuerda a algunas problemáticas planteada recientemente en nuestra tierra.
Nos tocaba la búsqueda de la latitud 0,0. Para llegar al monumento de la Latitud 0, podemos o contratar una excursión, o tomar un taxi o utilizar transporte público. Nosotros, que en estas cosas somos lowcost, decidimos lo último.
Quito tiene una red muy buena de transporte público y de taxis públicos, privados y “piratas”. Unos precios muy competitivos.....0,25$ el metrobus, bus urbano, trolebus, ecobus y 0,40$ la bajada de bandera del taxi legal, lo demás a ojo y si eres guiri “zapatazo”.
 
Para ir a la “Mitad del Mundo”, cogemos el metrobus hasta Ofelia o Terminal del Norte en Quito es casi 1 hora de bus y allí ocurrió lo que os vamos a narrar:
Salimos desde la zona del parque Alameda y de allí al final de la línea, el metrobus es
n carril por la avenida central exclusivo para buses metro y trolebuses. Entras en un pasillo, pagas los 0,25$ y espera a que se abran unas compuertas a media altura que coinciden con las puertas del metrobus. Hay vigilantes y personal que te facilitan el cambio.
Pues bien, en una de estas paradas subió un “pasajero de cuatro patas, orejas y rabo. Se metió entre los pasajeros, nadie sabía si estaba el dueño. El caso es que se puso en posición fecal en el pasillo y ahí nos dejó unos cuantos regalos de distinto tamaño.
El pobre can asustado por la reacción de la gente se escondio entre los asientos y nadie sabía si se había bajado en la siguiente parada o qué. Todos los que estábamos de pie, cuando el bus empezó a vaciarse aprovechamos a ir hacia adelante.
Los que estaban sentados no querían perder el sitio y acompañaban al “regalo móvil”. Móvil ya que al descender o ascender el bus la gravedad “latitud 0” también lo desplazaba y esparcía.
Perplejos ante la situación avisamos al conductor lo acontecido, el chofer no daba crédito a lo oído, pero cuando fuimos más de 5 pasajeros con la misma historia llamó a Central...............En central pensaban que el chófer había bebido ya que les tuvo que repetir la historia varias veces.
Pero esto no es lo peor, en Ecuador suelen subir “buscavidas”, cantando, acompañados con un radiocasette última generación. En la siguiente parada sube el “Serafín de Quito”, con un bastón, pone el “loro” a sonar y se pone a cantar. Mientras estuvo adelante cantó y recogió propinas, no sabemos si cuando llegó al final le avisaron o topó con alguno objeto móvil no identificado.
Todos los que estábamos de pie junto al conductor, la gente sentada se repartía por el doblebús los de atrás soportando como se movía la masa. El ciego cantando acercándose a la bitxa.
Creemos que al final alguien hizo de lazarillo y condujo al ciego hasta la puerta de salida y no tuvo un encuentro físico ya que visual difícilmente o sí?. Desconocemos la sensación del cantante pero sus sentidos algo extraño notarían.
 El viaje seguía y nos acercamos a certifcar digitalmente la situación del fondo. De repente asoma al can ajeno a los regalillos, como si él no hubiera sido, se pasea por el bus y en una parada dócilmente es invitado a salir.


Uno de los sentado sufridores consigue llevarlo a la puerta y consigue que como los demás viajeros salga en el apeadero..
Nos quedamos todos pensativos si el dueño iba con él y cómo pudo pagar el pasaje, con lo controladas que están las paradas. Pica-pica, guardia de seguridad, pasajeros, etc. Al final pensamos que ha sido un polizón que de gusto a la hazaña conseguida.............
Avisada Central cuando llegamos a la estación el metrobus queda fuera de servicio.

 Y el dueño del perro pensará: dónde quiera que esté el perro es mío.










Medellín, ¡¡¡¡¡¡qué ganas de vivir¡¡¡¡¡


Cruzando Colombia. 6 noches con 7 días
Los días pasan rápidamente, estamos en Quito. Hoy vamos a intentar describir un poco los altibajos que tiene un viaje.
 Santa Fe de Antioquia, antigua capital hoy la capi es Medellín, era nuestro destino para reponer pilas. Tras varios días intensos, tocaba buscar un poco de aburrimiento. No lo logramos. Aquí hace dos años, vimos un sepelio de motocarrotaxistas, habían asesinado a un taxista por deudas y todos entendían que así era el proceder
Después de la panga y las 8h. de bus.....paisajes espectaculares (¡¡¡qué interesante es Colombia¡¡¡). Salimos de nuestro “hotel reliquia”, pensamos que dormimos en las mismas sábanas de hace dos años, la habitación era la misma, seguía la ducha sin pera, salpicaba a la habitación, el mismo ventilador...........el candado muy pequeño, servía de distractor para que no nos robasen, era más fácil abrirlo sin llave que con ella. Ahora el candado es donación nuestra, perdimos la minireliquia y en compensación al nuevo manager le dimos uno nuevo.
Es de noche, salimos a pasear por un pueblo colonial, de los más bonitos que conocemos. Nos damos un paseo, nos tomamos unos jugos de cebada y después de no haber comido en todo el día decidimos ir a un restorant de buena pinta.
En la plaza mayor había uno nuevo con balcones y vistas a ella. Como “turistas” caemos en la trampa. Malo, caro, y con poca experiencia. Eso sí, la imagen corporativa del restaurante daba a entender lo contrario. El joven camarero que nos atendía llevaba una corbata ancha y tan larga que cuando acabe de crecer seguirá siendo grande, brillante, de boda de cuadrilla o de despedida de solteros. Todos los platos se untaban en ese trapo-corbata, tanto al traer las comandas como cuando se llevaba los platos consumidos. La comida muy especiada, todas las especias juntas y a ver que sale.
Para hacer la mala digestión paseamos por este pueblo tan interesante, inconscienteme busco la cárcel, era una casa colonial que estaba en el centro del pueblo, en la entrada había un gran cartel que ponía qué cosas se podían llevar, dos mudas, aseo y la comida se podía llevar todos los días. Han debido de trasladarla.
De noche hay un gasto de luz grande, tanta iglesia, edificios, casas iluminados, bares con ruido vacíos, luces de neón en el interior. Las calles vacías, nosotros paseamos disfrutando de una temperatura alta pero soportable. Nos sentimos seguros y a gusto después del trajín muguero........
Nos levantamos pronto y calor asfixiante, “el niño” promete ser muy duro este año, calor sin lluvias, se ha adelantado, 2 meses sin llover y lo peor viene en octubre.
Decidimos ir a buscar una piscina,como un domingo y en sudamérica, son tan aburridos que nos recuerdan a los dichos sobre fiestas de Bera y Elizondo. 









Encontramos un restaurante piscina, 4€ el baño en la “pisci-amor”. Aquí la gente nada mal y aparte de aliviar el calor se magrean como en las pelis jacuzzizeras de mansión de Miami. No importa que sean grandes o chicos, abrazos y arremacucos pornosexis delante los daikeros se refrescan en la terraza.
Somos los primeros de entrar y los últimos en pagar la comida-merienda. Aprovechamos la wifi, lenta pero con paciencia hasta subimos fotos.
Se echa la noche, mueve el aire y la hace soportable, cena y a dormir mañana...........
Medellín fue una de nuestras sorpresas en nuestra anterior visita. “Qué ganas de vivir tiene la gente, de olvidar y disfrutar la vida". En  la ciudad de la alegría, íbamos a pasar todo el día y a la noche bus a Cali.

Salimos en bus desde Antioquia, pero antes bronca con una taquillera, vamos en motocarro a la terminal y sin salir de él viene hacia nosotros: 13.000 ps salimos ¡ya¡, nos mosqueamos y le mandamos a “Katanga”. Desconfiamos y nos vamos a la otra compañía, 10.000 ps, mejor bus y Dani de copiloto dando conversación al chófer. En una hora en Medellín, pasaremos por un túnel de 4,6 km, que nos evita subir hasta la punta, el túnel está a 2.600m y Medellín a 2.000m.









Llegamos a la estación del Norte, bus para dejar las mochillas en la estación Sur. Buscamos el guardamaletas, está abierto hasta las 21.30h, nosotros tomaremos el bus de noche a Cali.





Cogemos un taxi a la plaza de Berrío, corazón de la ciudad. Aquí se encuentran todos, comercios, museos, buscavidas, puterío...........





Todos juntos y cada uno a su tarea. Nosotros vamos a ver el museo de Botero, es una gozada ver a Botero, que  la gordura la define como figuras con volúmenes.
Aprieta el hambre y hace calor, nos vamos al barrio Rosa, cuarto de estar para las juergas nocturnas y respiradero para soportar las tardes calurosas, todos los locales están calentando motores. Nosotros vamos a un Thai, Thaico, que hasta las 19.00h, es un 2X1 en comida y bebida, y un 3X1 en cócteles.

Comida cara que con los descuentos la hacen muy buena y barata. Qué deciros de la bebida...... Por suerte hay una fiesta en el hotel de al lado, promoción “Moet Chandon”, solo faltó la alfombra roja y nuestro amigo Antonio para hacer chistes del acontecimiento. Pase de niñ@s, rubi@s de bote, cochazos, seguridad.........estábamos en el balcón de al lado viendo los “modelit@s. Dani se emociona y a sacar fotos a todos, con su flash mosquea al de seguridad que al final lo pone firme de buenas maneras.
Gema, lo reconoce enseguida , ese tiene que ser de seguridad, sic.
Conocemos a una peruana, sola y con ganas de soplar y compañía. Dani hace de anfitrión, los escopeteros, nosotros , nos vamos a pasear, ellos a hablar y a soplar el 3X1. Pasamos toda la tarde en ese local, por 10€ comida y bebida y una tarde de modés muy entretenida.
 Tenemos que ir a la estación Sur, el bus nos espera. La gente de Medellín siguen con ganas de recuperar el tiempo perdido y vivir al 1000X100. 
 
Verbena de "porro"  en la estación (parecido a la salsa), llena de gente de todas las edades. Bailando en cualquier rincon de la estación, como hinchas de fútbol, saltando, bailando, cantando al son de la orquesta, es impresionante las ganas de vivir, su amabilidad, su ayuda,...........

 Qué envidia de espectáculos, tod@s disfrutando, nosotros a por las maletas el bus-wifi-tv-baño-camarero.......como si fuéramos en un coche cama de la Wagonslits.
Nos ahorramos el alojamiento, llegamos a Cali, domingo sudaca nos espera. La ciudad duerme, como en la peli “Solo ante el peligro”, a las 9.00 am, nosotros buscamos alojamiento en el barrio de San Antonio, casco colonial, donde acaban los viajeros, vamos a un primer hostel, lleno. Nos dejan guardar las maletas en el primer hostel que llegamos desde la estación y al encuentro de nuestra nueva casa.............¡¡¡¡¡vaya casa¡¡¡¡¡¡. Así viaja cualquiera.
Pd: cuando funcione la wifi, lo publico y si tengo tiempo para poner fotos también. Estamos en el hostal La Rosario, me acuerdo de Miguel Angel, otro cocinero viajero, cocinero de Pinochet. De la familia, hermano sentimental, que cariño tiene con sus segundos padres.
Estamos en Quito, impresionante, una de las ciudades más intersantes, ciudad colonial........Hoy nos vamos a la Latitud 0. de excursión. Mañana hacia Ríobamba, volcanes como el Chimborazo nos esperan.
Agur y muxus si todavía tenéis paciencia de llegar hasta aquí.