miércoles, 30 de julio de 2014

Panamá azken egunak


Agur Panamá o cómo pasar una de las fronteras más singulares del mundo.
Desayuno de despedida con nuestros amigos, Tla (el judío), y Jose Carlos ( “el emprendedor”), madrugón y en marcha, despedidas de rigor, 4 fantásticos días tiene que terminar casi con la lagrimilla floja.

Micro que nos pasa por el puente de “Las américas”, une los dos continentes y pasan por encima del canal, Albrock es la terminal km 0, llegan y salen buses a todos los destinos, al lado el airport viejo donde “agarraremos” el mosquito con hélices al border.
El Acapulco, nos recibe y la mañana la dedicamos a hacer unas compras necesarias, vamos al moll Albrock, el más grande que conocemos, el gran bazar de Panama. Buscamos cubremochilas, al final en un “ TodoRambo”, pillamos dos petates tamaño “LaPiker”.

Caledonia se llama el barrio ( semipeligroso tendiendo a peor) y “El Machetazo” nuestro Eroski del barrio, mejunjes de protección nos obligan a conocer la “cosmética local”.

Cena en el Benidorm2, nuestro comedor del barrio, 24h abierto, comida muy buena y trato familiar, al lado del hotel sin salir de “nuestra zona de seguridad” tomamos un refrigerio con cebiche de plástico, hay un cumpleaños y nos invitan a tarta ( muy buena, bocata de flan, flan entre bizcocho, cubierto de nata.

Tenemos un día de relax, no madrugamos y nos iremos andando al casco viejo de Panamá, pasaremos toda la mañana hablando con lugareños, era la zona cutre de hace 10 años, peligrosa ya que ibamos escoltados por la policía turística.......
Pasamos primero por la Iglesia Don Bosco, tengo que sacar unos créditos de pedagogía en Salesianos, este año me tocan 30 horas.
En agosto empieza la celebración del Bicentenario

















Ahora ha cambiado el casco viejo
 ¿a mejor?,
 creemos que sí, pero con el coste de hacer un barrio tipo disney, todo maquillado, diseño, las mejores franquicias, tomando posición.


La mentablemente, el barrio ha sido vaciado por los inquilinos pobres, casas insalubres.
Paseamos muy tranquilos, solo hay tres actividades:
1- la política, tiene la residencia el presidente de la Nación.
2- la construcción, solo conservan las fachadas, los interiores se modernizan en papel couché.
3- Shopping new, franquicias de todo, como fotocopias del producto franquiciado.
 














Nos solidarizamos con los últimos moradores y se nos emociona el dueño del último colmado, abarrote, ultramarino del barrio.



Allí se llaman Abarrotes, le pedimos de sacarle una foto en último del barrio, resistente a todos los tiburones que ansían su local. Todo orgulloso posa delante de sus verduras.


Parece que los pocos moradores, gente que viven en unas casas a punto de caerse, tienen sus avituallas a precios no especulativos.

El calor achucha y caemos en la tentación de entrar en el bar, hermano gemelo, del mismo chiringo en Beijing o en Logroño. Refrigerio con degustación de ceviche, muy bueno pero a precio “yankee”.
Salir del barrio, herria zurekin, nos deja un poco tristes, cómo estará la proxima vez que volvamos es nuestra duda.



Cerca esta la lonja y recordando a la última vez nos vamos a acercar para comer-merendar-cenar....., otro fiasco, de dos comedores ahora parece que paseamos por el malecón de  restaurantes de la playa.


Todavía no acosan pero poco les falta. Pargo comemos, pargo como para alimentarnos toda la semana.



El churruputeo es la afición de los Echevestes y como tal Gema deja el pescado limpio como para hacer arina de espina de pescado.









La tarde cae y el idioma y las ganas  de vivir y disfrutar de la gente nos hará hacer amistades con chóferes que esperan a mover sus antiguos y tatuados autobuses o

con los barberos y barbudos que están en plena calle, en plena circunvalación, tragándose todo la humarasca de los vehículos.
 Fotos de amigos con el indice y pulgar extendido, complicidad de desconocidos, guiño de ternura en mundo salvaje donde el dinero machaca a beneficio de unos pocos.
Volvemos al hotel, la noche se echa y el barrio Caledonia despierta, su otra cara, la oscura, la que le hace ser un barrio de malas formas de vida, juego, prostitución, broncas, etc.
Al día siguiente nos vamos de Panamá pero para no aburriros lo cortamos aquí y os lo contamos desde los últimos días de Colombia. Estamos en Popayán “la ciudad blanac” si queréis ver fotos en
 http://kakalardo.blogspot.com
tenéis las de hace dos años, agur.......
pd: hemos pasado del hotel boutique de sábanas de 400 hilos en Cali al cutrehostel de sábanas de 400 usos en Popayán, del baño Marilyn privado, al comunitario con baldosas rosas de hace 60 años. Para contrastes y adaptaciones las nuestras, pasamos del marisco al bocata de sardinas viejas en el mismo día.
 Este cutrehostel tiene una wifi como las carabinas de feria así que publico el texto y las fotos cuando pueda

Son las 23.17 en Popayán, mañana nos esperan 13 h de bus a Ecuador, seguramente pararemos en Ibarra dos o tres días.
Mañana os lo contamos agur.............