viernes, 1 de agosto de 2014

La Muga de Panamá a Colombia en panga (patera)



El vuelo fue tranquilo, pese a ser pesados, el ruido insoportable, 2 pilotos relajan..........
La muga border
Uno de los motivos de este viaje y el diseño de la ruta estaba motivado por el paso entre Panamá y Colombia. El paso entre Ecuador y Colombia también tiene su gracia. Pasar andando por un “territorio de nadie”, hoy lo vamos a hacer. El retraso se debe a que no viajamos para escribir sino que nos sirve para estar en contacto con vosotros y que echemos unas risas de aquellas cosas cosas, curiosas que no se suelen contar por donde nos movemos.
Madrugón de los grandes, 5.00 am, noche toledana, como si no hubiéramos tenido cosas más difíciles. El estómago nos dice que hoy es un día especial en estos más de 40 años que estamos mochileando por tierras de acá y de allá. Como el primer día que empiezas algo, trabajo, relación, amistad.........
Ponemos tres despertadores, los apagamos ya que no nos han hacho falta. Desayuno potente en el Benidorm, cruzamos el barrio Calidonia, encontrándonos con los más madrugadores y trasnochadores del barrio. Ya no somos novedad para ellos y sus atenciones son otras. Llegamos a la boca del metro por unas calles que reclaman “ no queremos ser el nuevo “Chorrillos”. En la última parada, terminal de buses y a 3' de ésta el aeropuerto, en taxi.
Dani viene de Los Andes junto al barrio San Miguelito, otro barrio famoso por su “justicia” particular. Llegamos con mucho tiempo al hall del airport y una azafata “agarra guiris” nos hace todos los trámites. Pesan nuestros bolsos y también a nosotros. El avión así lo requiere, vamos a volar 15 pasajeros en un bireactor época 2ª guerra mundial, marca De Havilland Twin oter serie 300.
 Pasaremos el primer control aduanero, passport, hacen fotocopias para enviar a la zoll (muga) de primera línea.
En la sala espera vemos pasar aviones de todo tipo, jets nuevísimos, avionetas, hércules. De repente llega un bitxo haciendo un ruido infernal, se bajan unos 15 pax con felicidad de que siguen enteros, Nos tememos que eso es para nosotros.
 La turbina estomacal empieza a revolucionares, no hubo motivo, viaje de 60' sin azafat@s, dos pilotos, cosa que nos relaja y un viaje tranquilo, ensordecedor pero siempre el mismo ruido, las ruedas solo se movieron al despegar y al aterrizar.
 Pasamos por pueblos muy perdidos de la selva del Darién (selva que la panamericana no ha podido atravesar y por lo tanto todo el transporte terrestre se convierte en naval) 














Ascenso y descenso “infantil”, nos encomendamos a las pericias de los pilotos, solo nos queda llegar sin mucha “montaña rusa” desde el aire entendemos como a ese rincón del país sólo se puede ir en avión o patera, hemos llegado a Puerto Obaldía.
 El aeropuerto es una caseta, con sala de espera y dos cuartos más. Las maletas te las coges tú de la avioneta, como si vinieras en bus y de allí, andando 400m, llegas al pueblo.
El pueblo-prisión, nos recuerda a Papillón en la isla del diablo. No hay escapatoria por selva..... o zonas de imposible acceso, de modo que salir de allí por tus medios es un imposible. Un calor asfixiante en el sur del Caribe panameño.

Las calles y chamizos en estado avanzado de descomposición nos hacen ver que los lugareños están porque no les queda otra, la pesca debe ser de supervivencia.









Después del primer control en Panamá tenemos que ir al copistero del pueblo, se necesitan dos fotocopias del passaport,










en la casa del al lado te reciben en una caseta con un gran cartel que pone ¿tu pareja ideal?, advirtiendo que no seas iluso...

El aduanero, como si fuera de la familia curiosea los pasaportes, nos pregunta la profesión, atiende primero a los nativos, nosotros mostramos nuestra cara amable......... Nos sella el pase de salida, se queda las fotocopias selladas y nos manda al cuartel militar.
Junto a la aduana, está la chica de los tikés del panga, 5 $, por 30' de la atracción “Pon tu culo y espalda en la ITV corporal” si sales ileso o no te caes al mar es que todavía puedes “mochilear”......

Patera o panga

Seguidamente tenemos el cuartel militar, está en plena playa salvaje de piedra, atrincherados, los nichos de ametralladoras están sin munición de guerra. Muchas veces pensamos si el ejército es para salvarnos del exterior o controlarnos a los del interior, u otras................
Al sargento chusquero de película de Rambo , con papel de malo y con cara de malas pulgas, se le nota que sus méritos en tantos años de carrera solo le han permitido llegar a sentirse jefe en ese “turrutal” o si no es que está castigado.
El bunker militar se usa como control de mercancias, el sargento, cagándose en todo por dentro, mosquitos, calor, ¡¡qué cojones he hecho yo para estar en esta p. m. de lugar¡¡ se pregunta y mientras tanto los “pateroemigrantes” con sonrisa profiden, emulando a Manu Leguineche, ya que dependemos de su “generosidad” para poder pillar la panga (patera, cayuco). De repente saca su mala o. y grita “never, never, never”, ha pillado a un rubioguiri angelical macho, sacando una foto al cuartel con su Iphone de última generación. Nos quedamos todos sin habla....... los passport los mira, ve todos los sellos y el pensando ¡¡“qué cojones hago yo aquí¡¡ y ¡¡qué cojones les atrae a estos gringos, niñatos de mierda a venir aquí a tocarme las pelotas.
Prueba superada a la playa-escombrera a coger la pangaestellesa. Cuando nos reunen a todos 10 pax, tenemos que montarnos “como puedas”, oleaje fuerte no hay muelle, desde la playa la barca se mueve al ritmo de la ola. Algunos como no pillan ola, les pilla la ola y se mojan hasta la rodilla.
En estas embarcaciones sientes lo mal y jodidos que tienen que estar todos los que emplean estas embarcaciones para buscar “un mundo mejor” en Europa, máxime si no han visto nunca el mar y no saben nadar.
30' de panga-panga o el ruido que se parece al chocar la chapapatera en las olas, saltos entre olas de dos a tres metros, con chalecos de la época del titánic...... el sonido se mezcla con dos motores superfueraborda, la gente como si estuviera en una atracción de fiestas, gritando.............
 Atravesamos el cabo Tiburon,, vemos desde el agua el último pueblocastigo de Panamá, La Miel, hace dos años llegamos allí subiendo-bajando una colina que hace la frontera terrestre desde Sapzurro, Colombia.
 








Después de amoratarnos todo el trasero, nos relaja el llegar ¡¡ya¡¡ a Capurganá, Colombia.
 
Nos dirigimos al puesto aduanero, está cerrado, “abrimos a las 14.30h nos dice el recluta vigilante.
 En frente tenemos el hostal Capurganá, nos alojamos, muy bueno 12 €, con todo, wifi, baño privado, nuevo, cambian moneda, billete bus............
 Es la hora de “legalizarnos”, muy amables, nos avisaron que no teníamos que llevar la mochila, hablamos de cosas intrascendentes , sello, sonrisa....... Nos vamos a celebrar nuestra llegada por tierra, mar y aire a Colombia.
Capurganá es un pueblo muy apacible, lastima que solo se puede llegar o por mar o por aire, el aeropuerto está en plena plaza mayor, que a su vez es el campo de fútbol. Veremos un partido local de fútbol veterano “ Los encamisados” vs. “sincamisa”. No hay coches solo carros de tracción animal.
 En el puerto están desembarcando un alijo de cervezas, manualmente, un barco de madera viejo, los “negros” enseñando tableta chocolate y el capitán desde el puente, cortándose las uñas de los pies. 
 Toda la tarde para saciar la sed de los parroquianos. 22€ cuesta el pasaje, 150' de panga panga o baches continuos, el trasero ya hace hasta callo.













 La panga del día siguiente no nos deja relajarnos, así que para las 6.00 am, antes que el mar se despierte nos llaman para embarcar, plus maletil, nos pesan los bolsos
 
y el “pesero” te dice la cantidad que le da la gana y nosotros a pagar 8€ de sobrecarga. No hay justificantes pero es así.



Empiezan a llamar, primero mamis con babies, 3ª edad, luego nominal. Dani tiene suerte, le ve el nominador y le pregunta si es de la 3ª edad, no le oye. Nosotros decimos que sí y le dice que pase por VIP-viejo.

Panga se llama así por el sonido al chocar con las olas:pangapanga
 Nosotros llenamos la panga con los peores sitios, como siempre. Conocemos a un cura colombiano que se dirige a Barbastro por 5 años a ejercer, hablamos de San Josemaría...........
Conforme nos ven los estibadores de turistas se nos rifan, la rubia para mí, la coja para tí, tú el “ojos azules”.........nos ayudan a salir y no pudimos desasirnos de ellos hasta tomar el bus “pirata” a Medellín.
Sales del puerto de Turbo, intentando quitarte tanto busca turista, que te siguen por las calles, por una pequeña comisión que te clavan en el billete ficticio, te montan en el bus.

El picapica del bus nos quiere cobrar 55.000 ps, yo le digo que de eso nada, que tiket y que de acompañantes tampoco, al final nos rebaja a 45.000 ps, precio del billete real. En la siguiente parada, hablamos y hacemos amistad con el conductor, pagamos los billetes...........
No nos dieron tiket pero eso nos da igual, tras 8 horas de rally bus entre quebradas nos dejan en Santa Fé, de noche. El driver nos da la mano y nos deseamos lo mejor.
 Nosotros a nuestro hotel, de la plaza, el “plaza Mayor”, viejo pero con patina, caro para lo que nos ofrece, el cansancio no invita el ir a buscar fortuna. Dos noches son llevaderas y el trato simpático.
Son las 13.00h en Estella, 6.00 am en Ibarra ( Ecuador ) , fiestas en honor a SanAndrés (boys) y de la Virgen del Puy ( niñas ), me acuerdo que tengo que celebrarlo a distancia. Echamos un irrintzis con vivas a tod@s lo que se nos ocurre, jajas a discreción. Si encuentro una wifi en el hotel “Ejecutivo” no tienen, es un hotel que nos recuerda a “Psicosis”.........ya os contaremos.
¡¡¡¡¡¡Sed buenos en Estella¡¡¡¡¡.
A la familia, ya falta menos, el mes ha pasado demasiado rápido, intentaremos aprovechar al máximo estas dos últimas semanas en Ecuador.